Renault Latitude 2011


El segmento de las berlinas ha alcanzado tal tamaño y es tan fuerte la competencia que, cuando un fabricante decide lanzar al mercado un nuevo vehículo de estas características, debe apostar por algo que le aporte un toque único, que lo haga diferente del resto y que le permita “sacar la cabeza” entre la multitud. Esta distinción puede conseguirse mediante una estética rompedora, unas prestaciones mecánicas difíciles de igualar o un nivel de equipamiento por encima de la media. Éste último es el caso del modelo que nos ocupa, la última propuesta de Renault en el abarrotado segmento de las berlinas.

El Latitude llega al mercado con la intención de satisfacer a los conductores más exigentes, que no se conformen con un vehículo comparable a la media. Así, su presencia exterior pero, sobre todo, su nivel de equipamiento lo sitúan a la altura de las berlinas de más alta gama, algo de lo que sólo unos pocos modelos pueden presumir.

Lo primero que sorprende de este vehículo son sus grandes dimensiones exteriores. No en vano, el Latitude alcanza los 4,89 metros de largo, los 1,83 de ancho y los 1,49 de alto. Y tampoco el maletero se queda atrás, pues ofrece 447 litros de capacidad. Estas medidas le proporcionan un aspecto sobrio e imponente, a lo que hay que añadir un diseño de lo más atractivo. Cabe destacar, entre otras cosas, sus faros bi-xenón perfectamente integrados en la calandra, así como sus pilotos traseros de tipo LED.

Esta elegante berlina está disponible en una versión de gasolina y tres diésel. La primera se trata de un motor 2.0 de 140 CV, mientras que las de gasóleo son un 2.0 dCi de 150 CV, 2.0 dCi de 173 CV y V6 dCi de 241 CV. Estos propulsores ofrecen un elevado nivel de rendimiento y un excelente confort de marcha.

Entre las incontables opciones de equipamiento del Latitude, cabe destacar su ionizador de aire con doble difusor de perfume, su climatizador trizona y su asiento del conductor con función masaje. Sin duda, toda una experiencia al volante para los fans de la marca del rombo.

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