Kia Picanto 2011


Por si los automóviles de vocación urbana no tenían ya bastante tirón entre el público, las nuevas normativas europeas de emisiones de CO2 y el disparado precio del combustible le han acabado por dar el empujón definitivo a este segmento. Eso explica que casi todas las marcas cuenten ya con uno de estos vehículos pequeños y funcionales, o bien tengan en mente lanzar uno al mercado.

En el caso de Kia, no tenían que inventar nada nuevo, pues ya contaban con el simpático Picanto entre sus filas. No obstante, los ingenieros de la firma coreana han realizado un notable esfuerzo por actualizar este modelo, de modo que poco tiene que ver el Picanto que podemos ver ahora en los concesionarios con el que vio la luz por primera vez allá por 2004. Y no es que ese diseño tuviese ningún problema, más bien todo lo contrario, pues cosechó unas ventas de 1,1 millones de unidades en todo el mundo (300.000 de ellas en Europa), pero ya se sabe que la norma en esta industria es “renovarse o morir”.

El nuevo Kia Picanto fue presentado en sociedad durante el pasado Salón del Automóvil de Ginebra y, desde entonces, no ha encontrado más que elogios entre público y crítica. Esta segunda generación presenta unas líneas mucho más evolucionadas, con un frontal muy característico y un conjunto que inspira robustez. Su nueva parrilla delantera, sus tomas de aire, sus luces de tipo LED o el pequeño alerón del techo le aportan un aire más deportivo, que hará las delicias de los conductores más jóvenes.

Su carrocería ha crecido seis centímetros con respecto al modelo original, hasta los 3,59 metros de longitud. Esto permite al nuevo Picanto ofrecer un habitáculo algo más espacioso, en el que albergar cómodamente a cuatro ocupantes, así como un maletero de 200 litros, una buena capacidad para un vehículo de estas características.

Podemos optar entre dos motorizaciones, ambas de gasolina, pues al tratarse de un vehículo de uso fundamentalmente urbano, no saldría rentable una apuesta por el diésel. Se trata de un 1.0 de 69 CV y un 1.2 de 85 CV, asociados a una caja de cambios manual de cinco velocidades y con un consumo entre los 4,2 y los 4,5 litros por cada 100 kilómetros.

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