Coches de imitación


De todos es sabido que en China son capaces de copiar casi cualquier cosa y venderla a un precio infinitamente más barato. Hemos visto móviles chinos que son perfectas imitaciones de los Nokia, Samsung o Apple. Es lógico que muchos fabricantes occidentales se hayan tomado esto como un plagio y hayan acabado recurriendo a los tribunales, pero en China no se entiende esta costumbre como algo ilegal o malintencionado, sino más bien como un homenaje a los excelentes diseños que se realizan en Europa, Estados Unidos y Japón.

Ahora está empezando a observarse este mismo fenómeno en la industria del motor. Fabricantes asiáticos como Geely, Shuanghuan o BYD están lanzando modelos al mercado que, si no son copias casi exactas de automóviles de firmas de reconocido prestigio, desde luego presentan una inspiración innegable en ellos. Y este universo de las copias no hace discriminación alguna, pues abarca desde los utilitarios más sencillos hasta las berlinas más lujosas.

Un caso curioso fue el ocurrido durante el Salón del Automóvil de Frankfurt, donde la marca Shuanghuan dio a conocer su último modelo, un todoterreno con un diseño calcado al del popular BMW X5. Que este fabricante fuese tan osado de hacer esta presentación, para más ‘inri’, en tierras germanas, fue considerado por muchos como una ofensa para BMW.

¿Y qué pueden hacer los fabricantes occidentales ante esta situación? Es un tema comprometido, pues demostrar un plagio ante un tribunal no es tan sencillo. Y es que la frontera legal entre inspiración y plagio es, en muchos casos, bastante borrosa, lo que aprovechan los fabricantes chinos para ofrecer vehículos casi idénticos a los originales, pero a un precio mucho más asequible. En muchas ocasiones, las huestes de abogados de las firmas occidentales consiguen impedir la entrada de estos vehículos, al menos en sus mercados, pero no así en la propia China, donde los tribunales son menos estrictos en esta materia y cualquiera puede conseguir un Geely GE, una excelente copia del Rolls-Royce Phantom, por apenas 35.000 euros.

2 comentarios

  1. No soy fan de los choces, pero tambien les veo caras y no creo que estemos solos en esto, por algo venden eyelids (parpados) para los faros.Tengo un amigo que tambien es fan, y dice que ve los rines y llantas como si fueran los zapatos del coche.Es curioso como tendemos a antropomorfizar objetos y animales a los cuales les tenemos afecto.

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